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Colonias Felinas

Colonias Felinas

Curso sobre gestión de colonias felinas

La presencia de gatos en los espacios públicos es una de las cuestiones emergentes en la gestión municipal, dadas las competencias atribuidas al respecto a los Ayuntamientos.

La tenencia irresponsable de gatos y su abandono, entre otras cuestiones, ha propiciado la aparición de colonias felinas en entornos urbanos cuya ausencia de control ha supuesto la superpoblación de las mismas, con la aparición de problemas relacionados tales como:

  • Problemas de insalubridad pública por nula o errónea gestión de la colonia (alimentación, cuidados, etc).
  • Problemas de salud y bienestar de los animales componentes de las colonias (disminución de esperanza de vida media, aumento de enfermedades, etc).
  • Conflictos vecinales debidos a las molestias causadas por la presencia de los animales sin control (ruidos, mal olor, invasión de propiedades privadas, etc).

La Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, en su capítulo VI, modifica la forma de afrontar esta situación notablemente mediante la aplicación de métodos como el CER, que en combinación de otras medidas como el fomento de la adopción, la esterilización de animales con dueño/a y la concienciación contra el abandono animal, puede conseguir a medio-largo plazo la reducción notable de miembros en las colonias felinas existentes hasta conseguir la desaparición de las mismas.

El marco regulatorio que afecta a la gestión de colonias felinas de Aznalcázar actualmente incluye las normas y documentos siguientes y sus modificaciones o actualizaciones:

  • Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local.
  • Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales.
  • Ley 11/2003, de 24 de noviembre, de protección de los animales de Andalucía.
  • Ordenanza Municipal de protección de los bienes públicos y elementos urbanísticos y arquitectónicos (BOP n.- 300 – 30/12/2010).
  • Programa Municipal de gestión ética de colonias felinas de Aznalcázar.

3.1. ¿QUÉ ES UN GATO COMUNITARIO?

Las poblaciones urbanas de gatos recogen distintas tipologías de animales según su grado de socialización y libertad.

Por ejemplo, los gatos caseros son aquellos que tienen propietario/a y no salen sin supervisión de su hogar. Los gatos merodeadores, por su parte, son aquellos que salen sin supervisión al exterior del hogar de su titular.

También existen en los entornos urbanos, gatos sin propietario/a pero con altas posibilidades de socialización con las personas (ej.- cachorros), en cuyo caso los esfuerzos deben dirigirse a su adopción.

Por otra parte, existe una última tipología que sería el ahora conocido como gato comunitario que se define como “aquel individuo de la especie Felis catus, que vive en libertad, pero vinculado a un territorio y que no puede ser abordado o mantenido con facilidad por los seres humanos debido a su bajo o nulo grado de socialización, pero que desarrolla su vida en torno a estos para su subsistencia.” Son los potenciales componentes de las colonias felinas, que no siendo aptos para la adopción, han de ser objeto de su control mediante método CER y gestión integral.

3.2. COLONIAS FELINAS

Se define colonia felina como un “grupo de gatos de la especie Felis catus, que viven en estado de libertad o semilibertad, que no pueden ser abordados o mantenidos con facilidad por los seres humanos debido a su bajo o nulo grado de socialización, pero que desarrollan su vida en torno a estos para su subsistencia.

Los gatos comunitarios tienen varios orígenes, entre los que se incluyen el abandono de gatos sin identificar, animales perdidos y camadas de gatas merodeadoras sin esterilizar. Todas ellas provocadas en gran medida por una tenencia de animales no responsable por parte de sus propietarios/as.

El Programa municipal de gestión ética de colonias felinas de Aznalcázar se aprobó mediante  Resolución de Alcaldía número 2023-1118 de fecha 20/07/2023, antes de la entrada en vigor de la Ley 7/2023, de 28 de marzo.

Posteriormente, se publicó el “Protocolo Marco con los procedimientos y requisitos mínimos para la implantación de programas de gestión de las colonias felinas en los municipios de la Comunidad Autónoma de Andalucía” (de fecha de firma electrónica 20/11/2023), que establecía, en virtud del artículo 40 de la Ley 7/2023 de 28 de marzo anteriormente mencionada, los procedimientos y requisitos mínimos que sirven de referencia para la implantación de programas de gestión de colonias felinas en los términos municipales.

Más tarde, vió la luz la “Directriz técnica de la Dirección General de Derechos de los Animales sobre Gestión de poblaciones felinas” de 1 de agosto de 2024, con objeto de establecer unos criterios que ayuden a las comunidades autónomas y a las entidades locales a, respectivamente, elaborar protocolos marco e implantar programas de gestión de colonias felinas.

Siendo el Programa Municipal un documento “vivo”, en sus futuras revisiones se actualizará su contenido a los documentos y normas que posteriormente a su aprobación se hayan publicado.

El citado Programa Municipal tiene como objetivo último la progresiva desaparición de las colonias felinas del municipio de Aznalcázar, pero bajo la aplicación de principios éticos y respetando el bienestar animal, a través de un procedimiento normalizado para su alimentación, censo, control sanitario y control poblacional (método CER).

Para alcanzar dicho objetivo es fundamental el compromiso firme de todos los agentes implicados en la gestión de colonias felinas en el municipio, siendo fundamental por tanto no sólo el papel del Ayuntamiento de Aznalcázar, sino también de la ciudadanía, entidades de protección animal, veterinarios/as, etc.

Asimismo, resulta fundamental la creación y actualización del Registro de colonias felinas de Aznalcázar, ubicándolas y caracterizando sus componentes, al objeto de controlar las actuaciones realizadas sobre cada una de ellas así como los resultados y evolución del Programa municipal.

4.1. AGENTES IMPLICADOS

El Programa Municipal recoge actualmente los siguientes agentes implicados en la gestión de colonias felinas en el municipio:

  • Ayuntamiento de Aznalcázar, recayendo su ejecución en la Concejalía Delegada competente en materia de medio ambiente y su personal asociado. En caso necesario se podrá recurrir a la intervención del Servicio Municipal de Mediación Comunitaria, Policía Local y/o cualquier otro servicio municipal.
  • Personas y/o entidades colaboradoras autorizadas. Se consideran como tal aquellas personas o asociaciones que se comprometan a ocuparse de la gestión de colonia/as felinas de Aznalcázar de manera voluntaria y de la manera que se establece en el Programa.

Las personas interesadas han de solicitarlo en el registro del Ayuntamiento de Aznalcázar mediante el modelo de solicitud correspondiente y participar en las acciones formativas que se organicen para conocer sus funciones, canales de comunicación con el resto de agentes, etc. Una vez superada la formación, el Ayuntamiento les otorgará autorización como colaboradores/as con el Programa Municipal, proporcionándoles una acreditación que deberán mostrar durante sus labores en la colonia felina que se les asigne.

  • Veterinarios/as.

El conocido como CER es un método de gestión que incluye la captura, esterilización y retorno de gatos comunitarios a través de medios no lesivos para los animales, según define el art. 3.n de la ley 7/2023. La aplicación de este método, acompañado de un estricto control de la incorporación de nuevos animales a las colonias, ha permitido la desaparición de las mismas en muchos municipios y la reducción de su población, en otros.

Se considera que la intervención mediante CER comienza a ser efectiva a partir de la esterilización del 75% de la población felina, no obstante se aspira a la esterilización del mayor porcentaje posible de la población.

Su aplicación requiere la captura de los gatos de las colonias felinas, aplicando las pautas y métodos de captura y transporte indicados y siempre de forma coordinada con los servicios veterinarios, al objeto de minimizar el estrés que la cautividad genera en estos animales.

Una vez en manos del personal veterinario, este procederá a la evaluación del animal, identificación y registro del mismo a nombre del Ayuntamiento de Aznalcázar, vacunación, desparasitación y esterilización quirúrgica y marcado en una oreja para facilitar su identificación visual posterior. Proporcionando una ficha completa de cada ejemplar tratado. En caso de animales enfermos o heridos, se procederá a aplicarles el tratamiento conveniente, valorando en todo caso su conveniencia y viabilidad en animales de colonias felinas.

Una vez finalizada la atención veterinaria del animal, el profesional veterinario a cargo del mismo, procederá a avisar y se llevará a cabo su recogida, traslado y suelta en su colonia de origen.

Sólo en casos justificados, la suelta se acordará por todos los agentes implicados en lugar distinto, quedando así reflejado en la ficha cumplimentada por el profesional veterinario.

En caso justificado y por indicación del veterinario/a, se realizará la observación postoperatoria del animal durante 1-2 días manteniéndolo para ello en cautividad, siendo la mejor opción su devolución a la colonia de origen a la mayor brevedad dado el estrés que el cautiverio genera a estos gatos.

La aplicación de este método de control poblacional ha ir acompañado en todo caso por otras medidas para asegurar su éxito. Estas incluyen el fomento de la adopción de los animales para los que esta sea viable, el control de la incorporación de nuevos animales a las colonias, gestión de conflictos dado que ha de ser una solución de consenso, etc.

Las entidades y personas colaboradoras de manera voluntaria con el Programa Municipal, deben contar como se ha indicado con la debida autorización municipal, para cuya obtención deben superar las acciones formativas necesarias para conocer sus funciones, etc que determine el Ayuntamiento de Aznalcázar en cada momento.

Durante las labores de atención a la colonia que tengan asignada, deberán portar en lugar visible la acreditación que el Ayuntamiento de Aznalcázar los proporcione como tal, al objeto de ser fácilmente identificados/as y evitar la interferencia sobre las colonias de personas ajenas al Programa, como por ejemplo, alimentadores espontáneos.

Las personas colaboradoras deben tener en mente los recursos de que se dispone para la gestión de las colonias del municipio y el bien de todos los animales que las componen. Gestionar una población animal, requiere atenderlos adecuadamente a todos, lo que conlleva evitar el destino de todos los recursos disponibles al bienestar de un sólo animal.

Al objeto de conseguir el objetivo final de eliminar o minimizar las poblaciones felinas de Aznalcázar, se ha de tener en cuenta que tan importante es la aplicación del método CER como el control de nuevos ejemplares, y el fomento de la adopción, por ejemplo. Asimismo, la pervivencia en buenas condiciones de las colonias requiere de su integración en el entorno, por lo que es vital minimizar las molestias, estados insalubres, etc, asociados a la presencia de los animales.

Las personas colaboradoras han de tener en cuenta y empatizar con las molestias que la presencia de gatos en una zona puede acarrear al vecindario de la misma. Son comunes las alergias al pelo de estos animales, las peleas con animales domésticos en el hogar de estos últimos cuando un gato comunitario lo invade, la aparición de excrementos en propiedad privada con el consabido riesgo de insalubridad, etc.

Con todo lo anterior, queda claro que la labor de las personas colaboradoras con la gestión de colonias no es sólo dar de comer y beber a los animales que las componen; debiendo considerarse otras múltiples cuestiones relacionadas.

7.1. CUIDADO DE LOS GATOS

7.1.1. BIENESTAR ANIMAL

Es un concepto complejo y difícil de definir, dada la tendencia a antropomorfizar a los animales que nos rodean y a pensar que lo que necesitan es lo mismo que consideramos deseable para nosotros como individuos. Esta creencia puede llevar a tratar a los animales de una manera poco acorde con sus necesidades, generando en realidad una situación de “no bienestar” de la que, contrariamente a lo que sucede en los casos más evidentes de maltrato, ni siguiera somos conscientes.

La ley actual define bienestar animal como “estado físico y mental de un animal en relación con las condiciones en que vive y muere, en los términos definidos por la Organización Mundial de Sanidad Animal”.

La citada Organización incluye, en materia de bienestar de animales terrestres, cinco libertades de amplio reconocimiento y que describen las expectativas de la sociedad en cuanto a las condiciones a las que están sometidos los animales cuando están bajo el control humano, y son:

  • libre de hambre, de sed y de desnutrición.
  • libre de temor y de angustia.
  • libre de molestias físicas y térmicas.
  • libre de dolor, de lesión y de enfermedad.
  • libre de manifestar un comportamiento natural.

Hay que tener en cuenta que su diseño inicial iba destinado a animales de granjas intensivas, por lo que para su aplicación a colonias felinas hay que considerar sus características especiales, y es aun así controvertida. No obstante, pueden darnos una idea al respecto de lo que considerar bienestar animal en colonias felinas.

7.1.2. ALIMENTACIÓN

Se trata de suministrar a los componentes de las colonias felinas la alimentación adecuada y suficiente para el mantenimiento de su buen estado de salud. En este sentido hay que considerar que tanto la desnutrición como la obesidad, por ejemplo, incumplen este criterio.

La alimentación debe ser a base de pienso seco, adecuado a la especie y de la mejor calidad posible, dado que cubre completamente las necesidades nutricionales de estos animales, además no se deteriora por calor/frío/humedad, genera poca suciedad y se limpia fácilmente y su almacenamiento y distribución es más fácil.

La comida húmeda específica para gatos es más apetecible para estos, pero su deterioro es más rápido. Por tanto, su suministro en colonias felinas se debe limitar a casos excepcionales y justificados (trampeo, administración de medicamentos, etc.), disponiéndola el mínimo tiempo posible.

La comida humana no es apta para gatos, dado que les genera entre otros problemas carencias nutricionales importantes.

El pienso deberá disponerse en comederos de aspecto y material adecuados, colocados siempre en el lugar designado inicialmente (preservados del sol y la lluvia). Nunca se dejará alimento sobre el suelo o elementos no adecuados (papeles, bolsas, etc).

La cantidad de pienso administrada debe ajustarse al número de individuos y condiciones de la colonia. Para definirlo, se podrá aplicar la regla “si la ración se consume en menos de 15 minutos se deberá aumentar la cantidad de comida suministrada. Por el contrario, si la ración permanece más de una hora deberá ser reducida.” El pienso seco debe retirarse junto a los comederos una vez los gatos hayan comido.

La alimentación debe ser diaria y en horarios estables, lo que conlleva los beneficios siguientes para la gestión de la colonia entre otros:

  • el control diario de los componentes de la colonia, pudiendo detectar fácilmente nuevos animales, cambios en su conducta, afecciones de salud, detección de embarazos, etc.
  • la captura de los animales al tener rutinas marcadas.
  • adaptar la cantidad de comida suministrada al número de animales de la colonia.

Los bebederos, de aspecto y material adecuados, se colocarán cerca de los comederos, debiendo contener siempre agua limpia a disposición de la colonia, para lo cual se debe renovar a diario. Con ello se evita además la proliferación de larvas de mosquito en dichos puntos, tal como se recoge en el Plan Municipal de vigilancia y control vectorial en el término municipal de Aznalcázar.

7.1.3. SALUD EN LA COLONIA

Una de las cuestiones a asegurar es la correcta salud de las colonias felinas, así como evitar el potencial zoonótico (transmisión de enfermedad de animal a humano) de algunas enfermedades que pueden afectarles.

Para ello se indican a continuación algunas de las afecciones más comunes que pueden afectar a los animales que componen las colonias felinas:

  • Parásitos externos: los gatos comunitarios están expuestos a distintos parásitos externos que desarrollan el total o parte de su ciclo vital sobre ellos. Estos parásitos afectan negativamente a los gatos y también al ser humano, provocando molestias y pudiendo ser vectores de ciertas enfermedades. Algunos ejemplos son:
    • Pulgas: son los más comunes en las colonias felinas durante todo el año, incrementándose en primavera. Su ciclo vital tiene cuatro fases: huevo, larva, pupa y adulto, siendo en esta última en la que se alimentan de la sangre de su hospedador. Son pequeños insectos oscuros, de 3mm aprox., que en los gatos se pueden localizar entre el pelo (cuello, lomo).
    • Garrapatas: también se alimentan de la sangre de su hospedador, como las pulgas, generando picaduras en este caso indoloras pero quedándose fijadas al hospedador mientras se alimentan, lo que termina provocando irritación e inflamación de la piel. Igualmente son importantes vectores de enfermedades.
    • Sarnas: son provocadas por ácaros y producen un intenso picor. Son muy contagiosas por contacto entre individuos o por contacto con objetos previamente infectados.
  • Parásitos internos: generan enfermedades que en ocasiones pueden transmitirse a las personas. Las más frecuentes en gatos son intestinales, y pueden provocar picor en la zona anal, diarrea crónica, obstrucción intestinal, malnutrición. Estas son causadas por:
    • Gusanos planos: por ejemplo las tenias. Se pueden ver fácilmente por su forma plana y similar a un grano de arroz en las heces o zona anal adherido al pelo.
    • Gusanos redondos: se observan en las heces. Pueden contaminar el suelo, por lo que suponen un riesgo si los gatos defecan por ejemplo en zonas de juego infantiles, pudiendo generar en humanos enfermedades como la larva migrans.
    • Toxoplasmosis: el gato ingiere el parásito existente en carne cruda (si se le da como alimento, o animales infectados que cace) y lo expulsa en las heces, sobreviviendo mucho tiempo en el ambiente y pudiendo infectar a otros animales incluyendo personas. Los gatos no desarrollan síntomas habitualmente, en personas la enfermedad es leve pero en algunos casos puede llegar a ser mortal, siendo muy grave para el feto en caso de afectarse mujeres embarazadas.

 

  • Panleucopenia: provocada por un virus muy contagioso por contacto con enseres contaminados (comederos, etc) y transmisión vía uterina antes del nacimiento de los cachorros. Provoca síntomas tales como diarrea hemorrágica, vómitos con sangre, anemia, y tiene una tasa de  mortalidad muy elevada.
  • Infección de vías respiratorias altas: son enfermedades provocadas por virus o bacterias muy contagiosos, produciéndose el contagio directa o indirectamente. Los gatos afectados pueden ser asintomáticos o desarrollar formas muy graves de la enfermedad. Los síntomas más habituales son fiebre, úlceras orales, falta de apetito.
  • Leucemia felina: provocada por un virus que provoca síntomas tales como anemia, linfomas y problemas en el funcionamiento del sistema inmunitario. Se transmite por contacto directo entre gatos, al estar presente el virus en saliva, heces y leche.
  • Inmunodeficiencia felina: producida por un virus y se transmite a través del apareamiento, mordeduras y de gestante al feto.
  • Hongos: provocan lo que conocemos como “tiña”, una de las afecciones más común en colonias felinas. Son muy contagiosos y pueden transmitirse a personas. Se propaga por contacto directo con gatos infectados o por contacto con enseres o lugares previamente infectados. Las altas temperaturas y humedad favorece su proliferación. Puede ser asintomática o presentar síntomas como ausencia del pelo en manchas redondeadas, piel descamada e inflamada, picor, etc.

 

Al objeto de prevenir estas u otras enfermedades, su contagio y/o minimizar su afección tanto en los gatos comunitarios como en otros animales, incluyendo los humanos, se relacionan a continuación las medidas a aplicar por parte de las personas/entidades colaboradoras en la gestión de colonias felinas de Aznalcázar:

  • Evitar altas concentraciones de individuos que faciliten la transmisión.
  • Mantener un óptimo estado de higiene del lugar de ubicación de la colonia.
  • Retirada diaria de las heces de los gatos de las colonias y evitar que los gatos utilicen las zonas infantiles para realizar sus deposiciones.
  • Utilizar calzado y ropa sólo para la atención de la colonia.
  • Lavado de manos tras el manejo de heces y suelo potencialmente contaminado con heces de gato, así como enseres en contacto con los animales.
  • Evitar la disposición de enseres que puedan entrar en contacto con los gatos (mantas, alfombras, maderas, cajas, etc) y los imprescindibles que sean de fácil limpieza y desinfección.
  • Desinfectar con lejía diluida (1:10) frecuentemente los enseres en contacto con los gatos (refugios, comederos, jaulas, vehículos usados para su transporte, etc).
  • No dejar restos de alimento para evitar atraer otros animales que puedan ser portadores de parásitos o virus (ej.- roedores).
  • No alimentar a los gatos con carne cruda.
  • Castración de machos para disminuir peleas, heridas y apareamientos, y con ello, reducir focos potenciales de transmisión.
  • Algunas enfermedades pueden tener tratamientos y/o vacunas, con la debida supervisión y asesoramiento veterinario. No obstante, su aplicación puede resultar inviable a gatos comunitarios por la relevancia de atender otras necesidades.
  • Cuarentena mínima de 15 días en caso de detectar un gato sospechoso y evitar el movimiento de los animales.

En cualquier caso, recordar que el correcto diagnóstico y tratamiento en su caso de posibles enfermedades de los gatos comunitarios corresponde a personal veterinario con la formación correspondiente a estos efectos.

7.2. COMPORTAMIENTO Y CAPACIDAD PARA RECONOCER SUS EXPRESIONES CORPORALES, ESPECIALMENTE LOS SIGNOS DE SUFRIMIENTO.

Los gatos son animales territoriales. Esto quiere decir que cuentan con áreas de campeo que marcan para hacerlo saber a otros animales. Este marcaje de territorio lo realizan mediante huellas cargadas de feromonas, frotándose contra elementos del territorio, o mediante su orina y heces.

En este último caso, cabe destacar las diferencias entre el acto de marcaje con orina y de orinar por llenado de la vejiga. En el primer caso, el gato en pie expulsa una pequeña cantidad de orina hacia atrás a modo de spray sobre superficies normalmente verticales. En el segundo caso, el gato agachado expulsa la orina en cantidad variable en una superficie horizontal.

 

 

El marcaje es más común en machos sin esterilizar, aunque puede darse en ambos sexos, y se realiza como marcaje sexual, territorial o provocado por estrés.

Para los gatos la comunicación olfativa es la más relevante (feromonas), así como la auditiva (maullido, ronroneo), no obstante nos centraremos en su lenguaje corporal dada la utilidad que su correcta interpretación puede tener para las personas colaboradoras:

 

7.3. FISIOLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS REPRODUCTIVAS DEL GATO.

En general, los machos suelen ser algo más grandes, pesados y altos que las hembras, con cabeza mayor y redonda, aunque existe una gran variabilidad entre ejemplares y no siempre se cumple esta norma.

Una forma de diferenciar el sexo del animal es mediante su observación por detrás, dado que los genitales y el ano de los gatos se ubican en la parte posterior, bajo la cola.

Se pueden observar ahí dos orificios:

  • el superior es el ano.
  • el inferior es el órgano genital, ya sea la salida del pene (forma de punto) o de la vulva (forma de ranura vertical), según el caso.

La diferencia es que en las gatas, ambos orificios están muy próximos entre sí (forma de “i”, mientras en los gatos la distancia es notablemente mayor debido a que entre ambos orificios se ubican los testículos (forma de “:”).

 

Los gatos comunitarios tienen una elevada capacidad reproductora durante todo el año, si bien la frecuencia de nacimientos se ve influida por la existencia de óptimas condiciones ambientales.

Como norma general, aun con excepciones, se puede decir que el primer celo de las gatas se da a los 6-10 meses de edad, siendo el período entre los 1,5-7 años el más eficiente reproductivamente hablando. El celo de las gatas provoca signos tales como: maullidos intensos, frotación de cabeza y el cuello contra objetos, lordosis (posición en la que eleva los cuartos traseros), etc. Dichos signos cesan al ser cubierta por un macho, momento en que se produce la ovulación inducida y queda preñada; o tras 10-21 días, durante los cuales tendrán varios celos repetidos, con un periodo de reposo antes de comenzar de nuevo. La eliminación de los ovarios del animal elimina su celo y con él, sus signos asociados.

En los machos, por su parte, se alcanza la pubertad a los 8-12 meses. Durante el celo marcan su territorio con pequeñas cantidades de orina cargada de feromonas para atraer a las hembras. Se desplaza más y son más agresivos con otros machos. La esterilización, elimina estos comportamientos.

La gestación de las gatas tiene una duración media de 65 días, siendo visible desde aproximadamente el día 21 (abultamiento del abdomen, mayor peso, engrosamiento de pezones). Unas dos semanas antes del parto, la gata busca un lugar tranquilo para dar a luz por lo que será más difícil verla. El parto dura 12-24 h, naciendo las crías cada 30 y 60 minutos, pudiendo no obstante interrumpirse durante horas. Es fundamental no molestar al animal en ese proceso y en las semanas siguientes, para permitir el amamantamiento y cría con tranquilidad las primeras semanas. Los cachorros deben permanecer con su madre hasta las 6-7 semanas de edad mínimo.

7.4. ELEMENTOS ADICIONALES, LIMPIEZA Y MANTENIMIENTO DEL ENTORNO

Los gatos de colonias felinas buscan activamente entornos adecuados para ellos, en los que dispongan de alimento y se sientan seguros. Por esta razón, el entorno no suele ser un problema para los animales, pero sí hay que prestar atención al mismo para evitar que sea un posible foco de enfermedades para los gatos y otros animales, incluyendo el humano, así como minimizar las posibles molestias que se puedan ocasionar a las personas usuarias de la zona.

Las colonias han de integrarse en el lugar donde se ubican y pasar lo más desapercibidas posible. Por esta razón se recomienda evitar su señalización, salvo necesidad, así como evitar disponer elementos de refugio adicionales a los que el medio proporciona para los animales de manera general. No obstante, en caso de plantearse dicha disposición hay que valorar las ventajas e inconvenientes que suponen, y en todo caso deberán ser discretos e integrados en la zona.

Los puntos de alimentación (comederos y bebederos) deben contar con contenedores adecuados que permitan su regular limpieza y desinfección. Así mismo, en caso de deterioro, deben ser sustituidos por otros en buen estado. No deben permanecer en el lugar tras la alimentación de los gatos, salvo excepciones justificadas.

Cabe mención especial a la necesaria limpieza de zonas de eliminación de excrementos (areneros) en caso de colocarse o detectarse su uso como tal de ciertas zonas del entorno por parte de los gatos. Por la insalubridad que pueden suponer dichos puntos, su limpieza y desinfección han de ser constantes.

7.5. VIGILANCIA DE NUEVOS INDIVIDUOS

Es fundamental la detección de nuevos animales en las colonias felinas, dado que sin este control se imposibilita el éxito de la gestión de colonias y sus poblaciones.

En primer lugar, se debe intentar determinar la procedencia del animal evaluando si se trata de un animal abandonado, perdido o un gato comunitario procedente de otra colonia, por ejemplo. Para ello se puede verificar si tiene marcaje auricular (gato comunitario), microchip (gato con dueño/a), collar, etc., elementos que ayudarán a definir el origen del gato, pudiendo aplicar las medidas más adecuadas en cada caso.

En el caso de animales abandonados, perdidos o merodeadores, se deberá contactar con el Ayuntamiento al objeto de identificar a la persona propietaria del mismo, a la que le será devuelto el animal en su caso tras aplicación de la normativa vigente en lo referente a sanciones por la incorrecta tenencia de animales de compañía.

Asimismo es importante la observación del nuevo animal para detectar posibles enfermedades que puedan transmitirse al resto de la colonia. En caso de no tener marcaje ni dueño/a, se debe proceder a su captura y traslado a veterinario/a para en su esterilización, control veterinario y valoración de su nivel de socialización para su puesta en adopción en caso posible (ej.- cachorros).

El establecimiento de una rutina diaria de alimentación facilita en gran medida esta vigilancia, al permitir el control visual de todos los integrantes de la colonia.

Se debe evitar la suelta de ejemplares en colonias diferentes a la de origen, al objeto de evitar los problemas derivados de nuevas incorporaciones, entre otros.

 

7.6. GRADO DE SOCIALIZACIÓN DE LOS GATOS

Es muy complejo establecer el grado de socialización de los gatos dado que sus comportamientos se ven influenciados por el entorno y contexto. Pueden parecer sociables y luego no soportar la cautividad, o paracer no sociables y ser muy dóciles una vez pierden el miedo al confinamiento.

Por esta razón se deben tener en cuenta algunas consideraciones al respecto:

  • En caso de duda, debe tratarse a cualquier gato como no socializado.
  • Muchos gatos socializados muestran signos de miedo que, tras desaparecer la situación que lo ha provocado, desaparecen. Sin embargo, muchos gatos comunitarios pueden parecer tranquilos y no mostrar signos muy evidentes de agresión, pero estar paralizados por el miedo.
  • En las valoraciones de los gatos en la calle, debe tenerse en cuenta que muchos gatos aparentemente sociables en su territorio no están preparados para ser retirados y convivir de forma estrecha con el ser humano. En estos casos, si se ha retirado el gato y se detecta un miedo extremo tras su confinamiento, debe devolverse de forma inmediata a la colonia.
  • Los gatos comunitarios no se pueden retirar para intentar su socialización forzada, es una situación extremadamente estresante para ellos.
  • De forma general, los gatos deben permanecer fuera de su colonia el menor tiempo posible si se pretende que vuelvan a ella.
  • Las gatas gestantes o lactantes no socializadas no se pueden retirar para confinar debido a los elevados niveles de estrés de la gata y la mortalidad en los cachorros ocasionada por la falta de atención de la madre o a sus actitudes agresivas.

Los gatos comunitarios socializados retirados de la colonia nunca pueden retornar a la misma, ya que han perdido sus referencias y vinculación con el territorio y con su grupo social. Es una situación equiparable a un abandono

Se indican a continuación algunas ideas erróneas comunes entre la población y que dificultan la gestión de colonias felinas y que por tanto es necesario aclarar y tener muy presentes:

  • La esterilización puede ser temprana, no hay que esperar a los 3 meses, ni al primer celo, y mucho menos a la primera camada.
  • Los animales esterilizados no empeoran su estado de salud por esa razón (no pierden su instinto, engordan, pierden el olfato, etc).
  • La gestión de una colonia requiere la esterilización de hembras y machos, no sólo hembras. Lo contrario no evita el embarazo de nuevas hembras que se incorporen a la colonia, ni el embarazo de hembras ajenas a la colonia por parte de machos pertenecientes a la misma, ni peleas entre machos, ni minora el marcaje, etc.
  • Un gato gordo no es un gato sano, sino todo lo contrario.
  • No necesitan leche una vez destetados.
  • Los gatos bien alimentados conservan su instinto de caza.
  • Las presas de los gatos son especies más pequeñas que ellos y poco agresivas (pájaros pequeños, lagartijas, pequeños roedores), es muy improbable que intenten atacar ratas de gran tamaño por ejemplo. No son por tanto útiles en el control de plagas, pero la mala gestión de la colonia puede propiciar la aparición de roedores y otros animales poco deseables.

No necesitan refugios adicionales a los ofrecidos por el medio en general.

La captura de los animales se llevará a cabo sólo en caso necesario, como por ejemplo, para su traslado al servicio veterinario, para su adopción, etc. En dichas situaciones, se debe optar por medios de captura que asegure el bienestar de los animales, minimizando el estrés que pueda causarles.

Uno de los métodos más extendidos para la captura son las jaulas-trampa. Para su uso, se dispone en su interior comida, pudiendo en estos casos utilizarse comida húmeda más atractivo que el pienso seco. Una vez el animal accede a la jaula para comer, se activa el mecanismo automático de cierre de la misma, quedando el gato en su interior y pudiendo procederse a su manejo. El uso de estas trampas requiere su vigilancia constante desde su colocación hasta la captura del animal, para detectar de inmediato la captura así como para evitar la captura de otro tipo de animales. Además es necesario minimizar el tiempo que el animal permanece en ellas y en las mejores condiciones para reducir su nivel de estrés. Para ello se requiere garantizar previamente el destino del animal capturado (veterinario/a, albergue, etc), cubrir la trampa con una tela opaca y mantenerla en un lugar tranquilo hasta el traslado del animal a destino, mantener las óptimas condiciones higiénicas de la trampa (no introducir más que el soporte del cebo, limpieza y desinfección tras cada uso, etc), evitar la captura de hembras en época de lactancia salvo que se haga a la vez que su camada.

No se debe olvidar que el estado de cautividad genera en gatos no socializados un elevado nivel de “no bienestar”, dificultando el suministro de tratamientos, alimento y cuidados, pudiendo suponer un riesgo no sólo para el animal sino también para las personas a cargo de su cuidado.

El desplazamiento de colonias felinas es un procedimiento que permite cambiar su ubicación de forma progresiva y sin necesidad de realizar la captura de los animales, mediante el desplazamiento progresivo de los puntos de alimentación o referencia de la colonia.

Es importante planificar correctamente el desplazamiento para asegurar su éxito. Es necesario conocer los animales que componen la colonia, siendo más reacios a desplazarse los animales mayores o hembras con camadas. Por otra parte, hay que valorar el territorio sobre el que se va a actuar, estudiando la idoneidad del lugar de destino de la colonia así como analizando las diferentes zonas por las que se va a desplazar hasta llegar a él, detectándose posibles obstáculos, peligros u otras incidencias. Se debe igualmente establecer un cronograma de actuaciones, indicando los tiempos de permanencia de los puntos de alimentación en cada punto de desplazamiento (mínimo dos semanas, pero se debe esperar a que todos los miembros de la colonia hayan acudido al nuevo punto), así como coordinar a las personas colaboradoras a cargo de estos.

Se puede considerar que se ha desplazado una colonia con éxito cuando esta lleve 15 días en el punto destino y se ha adaptado a este correctamente.

Por otra parte, la reubicación de colonias felinas es una práctica de alto riesgo para el bienestar de los gatos comunitarios dado que conlleva la captura de los animales y su traslado a una nueva ubicación, lo que les suponen altos niveles de estrés estando por tanto limitada esta práctica a casos justificados.

 

Esperamos que esta información le haya resultado de utilidad para conocer y colaborar con la correcta gestión de colonias felinas en Aznalcázar.

A continuación puede descargarse el Programa Municipal de Gestión Ética de Colonias Felinas y enlazamos las dos leyes (estatal y regional) que deben tenerse en cuenta:

Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales

Ley 11/2003, de 24 de noviembre, de protección de los animales.

Programa Municipal de Gestión Ética de Colonias Felinas
Nombre Tamaño Tipo
Programa Municipal gestión ética colonias felinas 589,03 KB